Posdata a mi hermano
Germán:
Pocas cosas me mueven más a denunciar a tu grupo, incluso a costa del peligro de que yo mismo pudiera ser presa de la Política de Caza Legítima, que la aplicación de susodicha política. Por ejemplo, por muchos años Cult Awareness Network (CAN) se dedicó a rescatar a las víctimas que les habían lavado el cerebro en sectas. CAN monitoreaba 200 sectas y ayudaba a quienes querían escapar de ellas. Como entre éstas estaba Cienciología, la iglesia demandó a CAN, ganó el juicio en que la asociación civil no pudo pagar 1.8 millones de dólares en compensaciones, y la iglesia terminó apropiándose de sus oficinas. Lo que me indignó en lo más hondo es que la Iglesia de Cienciología se quedó con los enormes archivos que CAN había estado recolectando a lo largo de muchos años —¡archivos e íntimas confesiones personales de gente que escapaba de otras sectas! Magnas injusticias de este tipo hacen que sienta alivio cuando, digamos, veo un talkshow donde Phil Donahue hizo las acusaciones más incisivas que puedas imaginar a los dignatarios de tu iglesia, como puedes ver en YouTube. Otra cosa que me molesta sobremanera fue el sabotaje legal que perpetró la Iglesia de Cienciología para que la única película que la satiriza, The Profit, fuera prohibida en los Estados Unidos. Los productores han estado luchando desde 2001 en las cortes para que la película se libere y podamos verla.
Pero no
quisiera terminar este librito dando la impresión que toda tu iglesia es mala o
perversa, porque eso sería una falsedad. También me indigna que sea contada la
gente que siente compasión por las víctimas del crimen siquiátrico, o que
intuyan que hay algo muy malo en esa profesión. Pensamos en los millones de
niños sanos que están siendo controlados con drogas siquiátricas. Entre mis
mentores fue una gran decepción enterarme que, quienes me ayudaron a romper con
el pensamiento mágico, estuvieran tan obcecados como el resto de la humanidad. En
la edición de mayo/junio de 2006 la revista Skeptical
Inquirer publicó un artículo en pro del diagnóstico Trastorno de Déficit de
Atención e Hiperactividad. ¡Y la UNICEF misma ha coqueteado con organizar
conferencias promoviendo ese diagnóstico fraudulento en un evento organizado
por la compañía farmacéutica Eli Lilly! Es demasiado obvio que mucha gente, o "cuerpos"
como diría tu iglesia, son cómplices de las violaciones a los derechos humanos de
la profesión siquiátrica. A través de CCHR tu grupo tiene, al menos, este punto
a su favor.
Dicho
esto, y aunque lo he comparado con la labor de la iglesia católica para
derrocar al comunismo, el poder de tu grupo es minúsculo comparado al de Roma. Además,
como recordarás la Iglesia de Cienciología y su brazo CCHR se salen de la
realidad. Culpan a la siquiatría de lo que hicieron Hitler, Stalin, los
terroristas y últimamente hasta los tiroteos y matanzas en las escuelas
estadounidenses. La labor de la iglesia para combatir a la siquiatría está
eclipsada por la paranoia de echarle la culpa de todo a esa profesión. En
palabras de John Sweeney, documentalista de la BBC, fue precisamente la
sensación del "secuestro del Holocausto" lo que hizo que este hombre perdiera
los estribos en el museo Siquiatría: Una
Industria de la Muerte. El exabrupto de Sweeney, que los cienciólogos
videograbaron para su propio DVD de distribución masiva, sólo le dio más fama al
documental de la BBC Scientology and me,
salido al aire en mayo de 2007. Francamente, Germán, la teoría de que con la
ayuda de siquiatras Xenu implantó cosmovisiones falsas hace 75 millones de años
es tan risible que un programa de caricaturas de South Park titulado "Trapped in the Closet" la ridiculizó en noviembre
de 2005. Al igual que el documental de la BBC, la sátira de South Park fue tan sonada en los medios que
el episodio ocasionó noticias en las grandes cadenas estadounidenses. ¡No
te pierdas la parte
crucial del episodio en internet!
Quisiera terminar con una anécdota de nuestra
amiga ciencióloga que me informó que seguías tomando cursos de dianética
incluso después de haber recibido mis cartas. Mary Arista me comentó que la
conclusión a la que llegó en una sesión de auditación fue, según sus propias
palabras: "Detoné la reacción de mi madre". A sus catorce años Mary había huido
de su casa por los golpes y maltratos de su madre. También había visto cómo su
abuela golpeó con un botellazo de tequila a su madre, quien a su vez se
desquitaba con Mary. Su conclusión de que ella detonó la reacción de su madre es
típica en las víctimas de vapuleo parental que creen que provocaron la
violencia. Debido a esa falta de elemental insight,
ya siendo madre Mary se desquitaría, a su vez, con sus propias hijas dándoles
drogas siquiátricas para controlarlas.
Este es
un caso típico, Germán. A pesar que se arrepintió de las drogas que les ponía
en las comidas y que posteriormente haría activismo en CCHR, la anécdota es paradigma
sobre cómo el cienciólogo no procesa el dolor en las famosas auditaciones: como lo procesaré
en una serie de cinco libros que publicaré bajo el título de Hojas susurrantes.
César.
SITIOS RECOMENDADOS:
El interesado en verificar las fuentes originales en las que me basé en este librito puede leer Bare-faced Messiah de Russell Miller, A Piece of Blue Sky de Jon Atack y L. Ron Hubbard: Messiah or Madman? que escribieron Bent Corydon y el hijo mayor de Hubbard. En la sección de enlaces externos de estos artículos de Wikipedia aparece el enlace con los textos completos de estos libros.